Allá por el 2013, se dice pronto, Mil-hojas abrió sus puertas en Salamanca apostando por una idea nueva de negocio, una combinación de floristería y pastelería.

Con el paso de estos primeros años, nos hemos convertido en una floristería de referencia en la ciudad, sobre todo para la decoración de eventos, y en particular de bodas.

Este ha sido uno de los motivos con más peso a la hora de tomar una difícil decisión, darle más importancia a la sección de floristería dentro de nuestra tienda.

Actualmente, nuestra versión más dulce se dedica, única y exclusivamente, a la elaboración y envío de desayunos y meriendas a domicilio.

Ha pasado casi un año, (enero de 2017) desde que decidimos dedicar casi todos nuestros recursos a la floristería y no podemos estar más contentos. Seguimos creciendo a base de mucho esfuerzo y mimando a nuestros clientes tanto como lo hacemos a nuestras flores y plantas para que estén siempre en el punto óptimo para su máximo disfrute.

A falta de un mes para terminar este gran año 2017, solo podemos dar las gracias a todos los que de una forma u otra habéis caminado junto a nosotros.

¡GRACIAS!